20/2/13

Página de deportes: Carlos Hernández

Un joven Carlos, en el Reynolds
El ciclista Carlos Hernández Bailo quizá sea el deportista que más lejos -no por distancia, sino por prestigio deportivo- ha llevado el nombre de Tormos por el mundo. Nació en Barcelona el 27 de diciembre de 1958, pero a los cinco o seis años se trasladó junto a su familia al Alto Aragón, primero a una casilla de Callén y después a Tormos. En su juventud, trabajó de camarero en La Venta del Sotón, pero quería practicar deporte y pasó a ser mecánico en Industrias Luna, de Almudévar, porque allí disponía del fin de semana para jugar al fútbol en el equipo del pueblo, a lo largo de dos años.

Como su hermano mayor destacaba en ciclismo, a los 18 años Carlos siguió sus pasos, pues la bicicleta siempre había estado también entre sus predilecciones deportivas. Tiempo después, y curiosamente, su hermano dejó el ciclismo pero él siguió, fichando por el modesto Termidor, de Zaragoza. Con este equipo llegó su primer triunfo, pero como él cuenta, fue de agridulce recuerdo. "Fue en Villamayor, en una carrera en un circuito. Fui de Tormos a Zaragoza en bicicleta, hice la carrera, la gané y no me dieron ningún trofeo". Tormos-Zaragoza ida y vuelta en bicicleta, y para competir en una carrera.
Un menos joven Carlos, en el Lotus-Festina
Ahí es nada. Pero la vuelta en bicicleta del joven deportista desde Zaragoza hasta Tormos, con el disgusto que llevaba encima, a punto estuvo de ser su último trayecto como ciclista, puesto que pensó en abandonar este deporte.

Pero con el apoyo familiar Carlos Hernández siguió adelante con su carrera, y fue todo un acierto. Como aficionado, Carlos también formó parte de los equipos Osca 2000-Montearagón, Michelín-Hnos. Esteve y Reynolds. En este prestigioso conjunto, tras acabar el servicio militar, pasó al campo profesional de la mano de Eusebio Unzúe. Así, de 1981 a 1987 estuvo en este equipo navarro, luego pasó tres años en el Teka y al final de su carrera tres años más en el Lotus, hasta su retirada en 1992. Durante esos años en activo compartió pelotón con los mejores ciclistas del momento, como Perico Delgado, José Luis Laguía, Sean Kelly o Miguel Induráin, entre muchísimos otros, y en ese tiempo llegó a disputar diez Vueltas a España, en donde consiguió ganar 3 etapas y un título de Rey de la Montaña. También acumuló siete participaciones en el Tour de Francia, y su brillante palmarés lo completan dos campeonatos de España (en 1983 y 1989) y una Vuelta a Aragón (1982), entre otros títulos. En esta página se puede consultar toda su trayectoria, títulos y clasificaciones.

Carlos Hernández fue todo un campeón ciclista forjado, en su infancia y juventud, en los caminos y carreteras de Tormos.

Victoria, en su etapa en el Reynolds

4 comentarios:

Raquel Palacio dijo...

Recuerdo a su padre ir todos los días en bicicleta a dar vuelta por la presa. Todos los hermanos fueron incondicionales de la bicicleta.
Por otra parte, la bicicleta era la compañera de aventuras de todos los chicos y chicas que vivimos allí. Solíamos ir a la zona de pinos de la "estación de ensayos" a hacer bici-cross y bajar la cuesta de la casa de admisnistracion hasta el canal y también la que bajaba desde los corrales del barrio de la Iglesia hasta el cruce, dejando a la derecha la entrada al campo de futbol (qué peligroso!).
Creo que en esta cuesta Loli tuvo un grave accidente. A esa cuesta con curva yo le tenía nucho respeto. Qué tiempos aquellos...

Unknown dijo...

Yo era vecino suyo de tormos y trabajaba en el rest.d el pantano recuerdo verle corriendo alas 7 de la mañana en invierno con la bici al hombro cuando ibamos a cojer el bus para ir al cole k por cierto su hermano pekeño edu venia con nosotros al cole k tiempos akellos.

Anónimo dijo...

Recuerdo verle practicando tecnica en la plaza de la cultural. Veraneando , tol dia con las bicis con su hermano Edu, plantando judias entre. Pinares...etc

Unknown dijo...

No somos conscientes de dónde venimos, como pra saber a dónde vamos, Carlos Hernandez, un grande del ciclismo. Gracias por estas informaciones, que es una lástima que no se les dé más importancia. El germen del ciclismo en España son aquellos míticos ciclistas que iban y venían las carreras "malviviendo" con su bici de acá par allá, las siguientes generaciones son las de los Adolfo Bello, y otros que pusieron Aragón en el mapa y destellos como los Hernandez, Escartín, Arcas, Samitier, Barceló y esperemos que un futuro con los hermanos Ara, Hermanos Castrillo y que no pare ahí.

 
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