22/2/11

Construcción del pantano


El Proyecto de Riegos del Alto Aragón fue propuesto por encargo de D. Francisco de Paula Romañá, barón de Romañá, en el año 1911, a los ingenieros Félix de los Ríos, Rafael Izquierdo y José Nicolau Sabater, quienes terminaron su redacción en el año 1912.

El proyecto fue aprobado por el Consejo de Ministros en 1913 y dos años más tarde se firmó la Ley de Riegos del Alto Aragón.


El 7 de enero de 1915 se aprobó la Ley de Riegos del Alto Aragón, lo que significaba que se autorizaba al Gobierno la ejecución de las obras de transformación de tierras de secano en regadío, utilizando las aguas de los ríos Gállego, Cinca, Sotón, Astón y Guatizalema para regar el Sobrarbe, el Somontano y los Monegros. La inauguración oficial tuvo lugar el 29 de marzo de 1915 en Almudévar por el ministro de Fomento, Javier Ugarte.

Las obras principales para abordar este proyecto fueron la presa de Ardisa, los pantanos de La Sotonera y Mediano, los canales del Gállego, de los Monegros y del Cinca. Se trataba del mayor proyecto de riegos de Europa y uno de los más grandes del mundo.


El proyecto de esta obra tenía su núcleo central de almacenamiento de agua en una presa de cerca de 4 kilómetros de longitud, levantada en la zona de La Sotonera. Este embalse, además de recoger las aguas de los ríos Astón y Sotón, recibiría caudal del río Gállego derivado en la presa de Ardisa y del río Cinca transportado por canal desde el pantano de Mediano.

La construcción del embalse de La Sotonera, iniciado como hemos dicho en 1915, entró en servicio en 1934 y se terminó definitivamente en 1963. El embalse se construyó sobre los cursos de los ríos Sotón y su pequeño afluente, el Astón, pero de donde realmente procede el agua es a través del canal de alimentación que viene del río Gállego, desde la presa de Ardisa.


El canal del Gállego tiene unos 7 kilómetros de longitud y está todo revestido de hormigón. Durante su construcción hubo que salvar con acueductos las depresiones de Valdespartera y el barranco del Lobo. En este trayecto se tuvo que elevar una presa de tierra de 300 metros de longitud para solucionar el paso del barranco de Puipullín. Por su parte, la presa de Ardisa se encuentra situada en el río Gállego, después de abandonar las sierras exteriores, en el límite de las provincias de Zaragoza y Huesca. Se construyó entre los años 1915 y 1932 como pieza clave del sistema de riegos del canal de los Monegros. Su función consiste en elevar el agua del río Gállego para conducirla por el canal hasta el gran embalse de La Sotonera.


La presa de La Sotonera, que recibe su nombre del terreno en que se construyó, fue la más espectacular de la época. Está formada por tres presas separadas por cortas zonas de terreno natural que toman sus nombres de los cursos de agua que cortan, la del Sotón, la del Astón y Vacas, y la de alberca de Alcalá. La longitud del camino de coronación es de 3870 metros y tiene una altura sobre los cimientos de 32 metros. El embalse cuenta con una cuenca receptora de 150 kilómetros cuadrados, con una capacidad de 189 hectómetros cuadrados. La profundidad media es de 10 metros y la máxima de 30 metros, contando con una cota de 417,5 metros sobre el nivel del mar y 420 metros de coronación, ya que es muy importante dejar un resguardo en la coronación debido al oleaje del pantano. El embalse da origen al canal de Monegros, uno de los cauces básicos y más importantes del sistema de riegos del Alto Aragón, con una longitud de casi 150 kilómetros dividido en varios tramos. Al concluir el primero de ellos, se une al canal del Cinca en el denominado "abrazo de Tardienta".


El embalse de La Sotonera se realizó con la técnica de construcción de materiales sueltos basada en tierras apisonadas con el propio peso de las personas que iban transportando la tierra a capazos. Esta técnica era la más económica tanto por la mano de obra como por el coste de los materiales, que se recogían en el propio territorio. Para aquella época, el embalse, construido con tierra y grava, podía ser considerado como el más grande de Europa.

Se excavaba y quitaba el material no apropiado hasta llegar a una cota determinada para que la cimentación fuera suficientemente estable y fuerte para, a partir de allí, empezar a elevar la presa. La base del terreno sobre la que descansa el dique fue saneada con un perfecto sistema de drenes.


En el año 1950 se redactó un proyecto de terminación de la presa y en 1953 un "Segundo Proyecto de terminación de los trabajos del embalse de La Sotonera: nueva solución", en el que se planteaba la realización de una barrera con núcleo de arcilla impermeable con dos grandes muros de contención de grava, taludes más suavizados y el pie de la presa reforzado por un terraplén enlosado de 7 metros de espesor para proteger la tierra de las acciones del oleaje producido por el viento.


En 1963 se terminaba la presa, quedando pendiente la coronación, el camino sobre ella y algunos detalles que fueron completamente finalizados en 1965. La reserva de agua alcanzó su cota máxima en 1968.

Fuente: www.hoyadehuesca.es
Las fotos están tomadas del documental "La Sotonera: historia de un embalse", de Eugenio Monesma




 
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